6 de mayo de 2014

El Código de la Niñez y la Adolescencia, una revolución jurídica y social

“El gran desafío es seguir explicando y divulgando lo que realmente dice el Código y no lo que está en el imaginario de la gente”



“Que la cultura de derecho se convierta en algo tan natural como el gallopinto, como la tortilla; que sea parte de la identidad nacional el conocimiento y el respeto de los derechos de la niñez”

Del Código de la Niñez y Adolescencia, Ley 287, se ha dicho de todo. Las percepciones sobre el mismo van desde lo muy positivo a lo más negativo y depende de lo que podamos saber o conocer del mismo.

Desde el Centro Oscar A. Romero hemos charlado con Carlos Emilio López Hurtado, sociólogo y abogado, máster en derecho constitucional y políticas públicas y quién próximamente obtendrá su título de doctor en derecho. López Hurtado, formó parte del equipo redactor del Código de la Niñez y Adolescencia, Ley 287. Fue Procurador Especial de Derechos Humanos de la Niñez y la Adolescencia durante el período de noviembre de 1999 a abril 2005; actualmente es diputado de la Asamblea Nacional por la Alianza FSLN y vicepresidente de la Comisión de la Niñez, Juventud y Familia.

En el campo profesional su experiencia se basa en temas referidos a niñez y adolescencia. Carlos Emilio, reconoce que como país aún se tiene el reto de educar en derechos de la niñez y adolescencia de tal manera que “el conocimiento y el respeto de los derechos de la niñez sea parte de la identidad nacional”.

Considera que la aprobación del Código de la Niñez y Adolescencia, en 1998, significó una “revolución jurídica y social” y que pensar que el código crea delincuencia e impunidad es una idea errada.

Usted formó parte del equipo redactor del Código de la Niñez y Adolescencia, ¿Cuáles fueron los retos enfrentados para la aprobación del Código de la Niñez y Adolescencia?

Hubo muchos retos. Uno de ellos era la cultura jurídica predominante, que era una cultura en donde se miraba a los niños como objetos, como propiedad, como mercancía. La Ley Tutelar de Menores regía los asuntos de niñez en aquella época; existía desde los años 70.

En toda América Latina habían leyes tutelares del menor, eran leyes minoristas, no reconocían a los niños como tales sino como menores, dividían a la humanidad en dos grandes categorías en menores y mayores. Los mayores eran los ciudadanos, las personas y los titulares de derecho. Los menores eran los inferiores, los no ciudadanos, las personas del futuro, eso fue un reto grandísimo, porque el Código de la Niñez traía una conceptualización jurídica distinta porque planteaba que los niños son personas, son sujetos de derechos, son sujetos sociales, son protagonistas, son titulares de derechos.

Mientras la Ley Tutelar del Menor, requería de un adulto que tutelara los derechos de los niños. La palabra tutelar no aparecía en el Código de la Niñez y Adolescencia porque los niños no necesitan de alguien que administre sus derechos porque ellos pueden ejercer sus derechos por sí mismos. Ese cambio radical de paradigma jurídico y sociológico fue uno de los grandes retos.

Los diputados, asesores y funcionarios públicos de la época no entendían por qué un Código de la Niñez y Adolescencia, por qué derogar la Ley Tutelar del Menor. No entendían, no asimilaban esos conceptos garantistas y proteccionistas de los derechos humanos de la niñez, de tal manera que fueron muchos años para aprobar el Código de la Niñez y Adolescencia, no se aprobó de un día para otro.

Los primeros hervores de idea del código fueron en 1995; en 1996 estuvo el primer proyecto del Código de la Niñez. Duramos tres años de explicación para que la Asamblea Nacional lo pudiera aprobar en noviembre de 1998. Fue una tarea de mucha explicación y sensibilización para lograr convencer a los diputados de aquella época y a los tomadores de decisión para que finalmente se aprobara el Código de la Niñez.

Y ¿qué es el Código de la Niñez y Adolescencia, como está conformado?

El Código de la Niñez y la Adolescencia, es una política de país, es un plan de país en favor de los niños y las niñas. Es una propuesta de desarrollo pleno, de desarrollo integral para los niños y niñas porque incluyen todas sus necesidades trasformadas en derecho.

El Código de la Niñez es un catálogo de derechos, de derechos civiles, de derechos políticos, de derechos sociales, de derechos culturales, de derechos económicos para los adolescentes. Es decir todos los derechos que tienen las personas adultas están reconocidos para los niños y niñas.

El Código de la Niñez y Adolescencia tiene tres libros. El libro primero reconoce el derecho a la educación, derecho a la salud, derecho a la vida, derecho a la participación, derecho la libertad de expresión, derecho a la libertad de movilización y de organización, derecho a vivir libre de violencias , el derecho a un nombre, a una nacionalidad, a la vivienda, a la seguridad social, entre otros muchos derechos.

En el libro primero están los deberes, las responsabilidades y las obligaciones que tienen los niños, las niñas y los adolescentes para con la comunidad, la familia, el Estado y para con ellos mismos. No solamente son reconocidos como sujetos de derechos, sino que también son reconocidos como sujetos de deberes y responsabilidades.

El libro primero es un moneda de dos cara, una cara de derechos y una cara de deberes. Nos define qué son niños, niñas y adolescentes. Son niños las personas comprendidas de 0-13 años [no cumplidos] y son adolescentes las personas de 13 a 18 años [no cumplidos], queda conceptualizada y regulada la definición de la población infantil y adolescente.
El libro segundo establece las políticas que hacen operacionalizables los derechos del libro primero. En el libro segundo están las políticas universales de salud, de educación, de seguridad nutricional, las políticas asistenciales que van dirigidas a la niñez en condiciones de pobreza y extrema pobreza, las políticas de protección que van dirigida a la niñez en situación de riesgo y las políticas de garantías que van dirigidas a los niños y adolescentes acusados de infringir la ley.

También contiene las instituciones encargadas de aplicar estas políticas y se hace mención del Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, Ministerio de Gobernación, las alcaldías, la Policía, todas estas instituciones tienen responsabilidades en la formulación y en la implementación de las políticas mencionadas.

El libro segundo habla de la prevención social, de la prevención de la violencia, de los mecanismos de la articulación que deben existir entre las instituciones del gobierno y la sociedad para garantizar los derechos del libro primero.

El libro tercero establece un modelo de justicia penal para los adolescentes. Los niños y niñas no son sujetos punibles es decir quienes están entre 0 y los 13 años no son sujetos de proceso penal, pero de los 13 años cumplidos en adelante, según el libro tercero, pueden ser imputados, detenidos, pueden ser procesados y pueden ser sancionados si se les encuentra culpables.

El libro tercero establece las instancias encargadas de administrar esta justicia penal que son los juzgados penales especiales del adolescente que están adscritos al poder judicial y que se rigen por principios específicos.

¿Qué significó para Nicaragua contar, allá en 1998, con un Código de la Niñez y Adolescencia y que significa hoy en día?

En aquella época fue toda una revolución jurídica y una revolución social, el reconocimiento de la niñez con plena igualdad a las personas adultas, el reconocimiento de la niñez como personas ciudadanas plena de derechos.

La necesidad de que el Estado creara políticas, programas, instituciones en función del desarrollo de la niñez fue una semilla de luz, una semilla de esperanza, una semilla de cambios que se sembró en el Estado en aquella época, que se sembró en la sociedad en aquella época y que puedo decir que ahora está germinando. Todos los programas sociales del gobierno actualmente están inspirados en el Código de la Niñez y la Adolescencia. Esos programas dan vida al Código de la Niñez y Adolescencia.

¿Cuáles son los principales logros del Código de la Niñez y Adolescencia?

El Código de la Niñez es la principal fuente, es la principal materia prima, es el marco orientador de los programas de niñez y adolescencia.

En la sociedad tenemos cambios, hay organizaciones de niños y adolescentes, organizaciones escolares, comunitarias, deportivas, culturales, religiosas en donde los protagonistas son los niños, las niñas y adolescentes.

Tenemos un involucramiento cada vez más activo de los chavalos y chavalas en los gobiernos municipales; se hacen cabildos infantiles, consultas presupuestarias con la niñez, se elaboran proyectos con las voces, con las visiones de los niños, eso es muy significativo.

Hay niños involucrados en medios de comunicación, en redes de comunicación, en prensa escrita, en las radioemisoras y programas televisivos. Hay mucho protagonismo en la comunicación y en los medios virtuales, en las redes sociales, hay mucho protagonismo de los chavalos empoderados de sus derechos y trasmitiendo sus derechos.

Vemos que cada vez los chavalos alzan más su voz en la familia, y cada vez se abren más espacios para la toma de decisiones en los hogares de manera conjunta con los niños.

¿Qué desafíos enfrentamos como país para cumplir con el Código de la Niñez y Adolescencia?

Necesitamos más educación. Durante estos 15 años hemos tenido una labor de divulgación de los derechos. Hace falta más educación de derechos en los medios de comunicación, en las escuelas, en las iglesias y a nivel comunitario de tal manera que la cultura de derecho se convierta en algo tan natural como el gallopinto, como la tortilla; que sea parte de la identidad nacional el conocimiento y el respeto de los derechos de la niñez, pero eso no se logra en 15 años, cambiar una cultura de varios siglos en donde se concibió a los niños como cosas.

Se requiere de mucha educación para cambiar esos patrones enraizados de relaciones de poder, de relaciones de superioridad para cambiarlos por relaciones de horizontalidad y de relaciones democráticas entre las generaciones adultas y las generaciones de niños. Tenemos que seguir invirtiendo entonces desde el sistema de educación, educación comunitaria y popular, desde la comunicación masiva de los medios formales y no formales de comunicación para lograr interiorizar una cultura de derecho de la niñez.

Aún hay personas que consideran que el Código de la niñez y Adolescencia crea impunidad y delincuencia, ¿Qué dice usted sobre esta consideración?

Es totalmente errada esta consideración. Lo que genera delincuencia es la irresponsabilidad paterna, lo que genera delincuencia es la insensibilidad comunitaria, lo que genera delincuencia es la falta de oportunidades sociales para los chavalos y es por eso que la delincuencia juvenil o en los adolescentes se ha venido disminuyendo en los últimos años porque ha habido un aumento de inversión social.

El Código no genera impunidad porque crea un modelo de justicia especial para los adolescentes, los adolescentes que violenten la ley pueden ser detenidos, procesados y sancionados. Son detenidos y sancionados de acuerdo a su edad, al delito que cometieron y respetando sus garantías.

¿Qué aprendizajes se ha adquirido en estos 15 años y un poco más de haber entrado en vigencia, en Nicaragua, el Código de la Niñez y Adolescencia?

Hemos aprendido que los programas de niñez son más exitosos cuando los niños son protagonistas de los mismos, que es vital la participación local, la participación municipal en la construcción de los derechos de la niñez.

Hemos aprendido que las coordinaciones a lo interno del Estado son fundamentales para la ejecución de los programas dirigidos a la niñez, que la construcción de la alianza entre los movimientos sociales y El Estado son imprescindible para avanzar más, que es importante el rol de los medios de comunicación como transmisores de mensajes positivos de los derecho porque ayuda a crear un ambiente favorable al respeto de los derechos de la niñez.
El Centro Oscar Arnulfo Romero está en la etapa final de la iniciativa “Niñez y adolescencia…Hacia la construcción de ciudadanía en el municipio de Nandaime”, el cual impulsó el proceso de reflexión sobre derechos de la niñez y adolescencia con actores locales ¿Qué le parece esta la iniciativa?

Son fundamentales, son necesarias para crear esta cultura de derechos de la niñez. Estos proyectos comunitarios, educativos, de pedagogía social, de pedagogía municipal son necesarios para la vigencia, para el conocimiento, para la apropiación de los derechos de la niñez a nivel de la familia, del barrio, de la comunidad, de la comarca, del caserío, de la iglesia, del centro de trabajo, de todos lados.

Son necesarios porque las leyes tienen que estarse repitiendo y enseñando constantemente, hay un desconocimiento sobre las leyes del país. Es importante que las organizaciones comunitarias, municipales y sociales enseñen todos los días las Constitución [Política de Nicaragua], enseñen todos los días el Código de la Niñez y enseñen todos los días la legislación social, la legislación de derecho, es una tarea de siempre, es una tarea permanente que no debemos de cansarnos de estar educando y trasmitiendo. En la medida que hay apropiación de derechos hay desarrollo.

A 15 años después del Código, la gente sigue teniendo la imagen que Código de la Niñez está ligado a asuntos penales, el gran desafío es seguir explicando y divulgando lo que realmente dice el Código y no lo que está en el imaginario de la gente sobre qué es el código.

¿Qué actitudes debemos tomar para escuchar a los chavalos y chavalas, brindar espacios de participación y tomarlos en cuenta en las decisiones que tomemos desde la sociedad civil, las instituciones del Estado y el Gobierno Municipal?

Actitud democrática, actitud de respeto a la participación de todas las personas. Participaciones de las mujeres, de las juventudes, de las personas adultas mayores y de los niños, niñas y adolescentes. Ellas y ellos son parte del conglomerado social que deben ser constructores y protagonistas de su propio desarrollo.

Publicado en la web del Centro Oscar Arnulfo Romero por Eliette Mejía el 9 de abril del 2014.

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