27 de septiembre de 2010

Espeluznante situación de niños trabajadores

Mas de 300 mil niños, menores de 14 años, son explotados por todo el territorio de Nicaragua en labores a menudo aberrantes, expuestos a toda clase de vejámenes, obligados a la prostitución, a la delincuencia, a trabajos riesgosos en minas, en pesca de langosta en alta mar, en las camaroneras, en las bananeras o como güiriseros y sin posibilidades de asistir a clases.

Ese importante segmento de la población de menores trabajadores, es parte de los 800 mil niños y adolescentes nicaragüenses no reciben ningún tipo de educación, cifra que va en incremento debido a que el crecimiento de la población anual escolar es de un nueve por ciento, en tanto que en 1999 al aumento de la matrícula fue de un 7,64 por ciento con respecto al año anterior.

Los datos obtenidos del Foro Conversatorio Trabajo Infantil y Educación, que se realizó en la sede de las Naciones Unidas en Nicaragua, revelan datos que para un país desarrollado podrían ser escalofriantes. En Nicaragua sin embargo la información pasa un tanto desapercibida debido a la cotidianeidad de ver a millares de menores laborando en campos, calles y mercados.

El evento auspiciado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, reunió a delegados tanto del Ministerio del Trabajo, como de la Procuraduría de Defensa de los Derechos Humanos, del Ministerio de Educación, de Consejo Superior de la Empresa Privada y de la Organización Internacional del Trabajo.

SISTEMA INHUMANO LANZA A NIÑOS A TRABAJAR

Un párrafo del resumen de la Procuraduría Especial de la Niñez y la Adolescencia, elaborado para la ocasión, revela que podría ser mayor la cantidad de menores fuera del sistema educativo.

Datos expuestos por el mismo informe señalan que en 1999, un total de 500 mil infantes no tuvieron acceso a educación preescolar, 180 mil quedaron fuera de la educación primaria y mas de 450 mil no lograron entrar a la secundaria.

La falta de oportunidades educativas, los pagos que incluso tienen que hacer los padres ahora en las escuelas, incluso públicas y la necesidad de que los niños aportes ingresos al seno familiar, hacen que la deserción escolar sea grande, puesto que mas de 130 mil menores abandonan la escuela cada año y que terminen solo el 25 por ciento de los que pueden iniciar la primaria.

POBREZA PRINCIPAL RAZON DE TRABAJO INFANTIL

La pobreza es la principal razón, aún cuando el Procurador de los Derechos Humanos, Benjamín Pérez Fonseca dice que también hay motivaciones culturales, sin embargo el mismo da un dato muy revelador, como es el de que el 80,1 por ciento de los niños del país son pobres y la mayor parte del resto son indigentes.

En ese sentido el procurador, que alabó el trabajo que viene realizando la Comisión Nacional para la Erradicación Progresiva del Trabajo Infantil desde hace unos cuatro años, destacó también que cualquier política de desarrollo o cualquier estrategia para eliminar la pobreza, debe tomar en consideración que los graves efectos que provoca en la niñez el verse sometido a trabajar a tan temprana edad.

Al respecto el doctor Juan Aguilar León, representante de la UNICEF en Nicaragua, manifestó que aunque ha habido avances sentando bases para reducir paulatinamente el trabajo infantil, no hay ninguna duda de que es una asociación entre la escuela, salud y la prevención del trabajo, lo que va a dar los resultados mas positivos.

LABORES SON ABERRANTES PARA LOS NIÑOS

A ese respecto el doctor Aguilar León dijo que aún parte importante de los niños de Nicaragua que trabajan, lo hacen en labores totalmente aberrantes, con explotación sexual, son llevados a la prostitución infantil e incluso muchos laboran en condiciones ciertamente miserables e inapropiadas para su salud.

Lo peor de todo es que el doctor Aguilar León reconoció que al no avanzarse lo suficiente en la erradicación del trabajo infantil, con solo el crecimiento vegetativo de la población nicaragüense, el problema podría seguir creciendo.

El representante de la UNICEF, dijo, un poco optimista, que la escuela tiene que ser el dique de contención del problema del trabajo infantil en sus formas mas comunes y en sus formas más aberrantes y en ese sentido el Estado es quien tiene la mayor obligación de ayudar a los menores y a sus familias.

DESEMPLEO DE PADRES LANZA A NIÑOS A TRABAJAR

El mismo ministro del trabajo Manuel Martínez, quien es presidente ejecutivo de la comisión pro erradicación del trabajo infantil, dice están realizando actividades encaminadas a estimular el regreso de los menores a la escuela, lo que logró con un grupo de 80 niños regresaran a la escuela.

Al respecto dijo que con la OIT tienen un programa que es un fondo revolvente que hace préstamos sin intereses a los padres de familia para que se dediquen a un pequeño negocio y que envíen a sus niños a la escuela. En ese sentido el funcionario aceptó que el mayor problema radica en la falta de empleo, señalando que el desempleo abierto en Nicaragua es de un 16 por ciento.

Martínez a la vez señaló que datos preliminares de una encuesta determinaron la existencia de menores trabajando en bananeras, en la pesca en alta mar, en túneles como mineros, como güiriseros, expuestos al mercurio, además picando piedras y extrayendo conchas de los esteros.

PLANES NO DEBEN QUEDAR EN DECLARACIONES

Entre tanto Carlos Emilio López, procurador especial de la niñez, considera que el trabajo infantil es multicausal, aumenta en la medida en que se agranda aún mas la pobreza, el desempleo y falta de oportunidades.

Para superar la presente situación, Carlos Emilio López, considera que hay que dar saltos cualitativos, transformar el plan de erradicación de trabajo infantil en una política pública, de Estado, de tal manera que al haber un cambio de gobierno, no se quede simplemente en un documento de intenciones.

Además afirma que es necesario darle a ese plan una contrapartida económica y en la medida en que haya inversión social desde el presupuesto general de la república podemos hablar de erradicación de trabajo infantil.

También destacó que en el Atlántico hay niños trabajando como buzos en la pesca de langostas, expuestos a problemas de descompresión al bajar sin equipos, mientras que en el trabajo agrícola pueden ser picados por serpientes, contaminados con plaguicidas, hervicidas, mientras que en los lavaderos de oro corren riesgo de contaminación por mercurio.

Publicado en El Nuevo Diario por Erving Sanchez Rizo el 7 de abril del 2001

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